88. QUITANDO LAS MÁSCARAS
LORIEN
Sheira dio un paso atrás, su mirada perdida en lo que parecían recuerdos traumáticos.
—Yo sabía que ella también me correspondía. ¡Me entregó su primera vez, a mí, no a Damon! —me rugió llena de odio, como si hablara con su mismo hermano.
— Pero al otro día se arrepintió, me dijo que era un error, una abominación, intentó rechazarme tantas veces… —llevó la mano a su pecho, riendo como una demente.
Algunas lágrimas bajaron por su mejilla.
—.Nunca me rendí, pero no podía luchar tampoco abi