86. SECRETOS IMPENSABLES
NARRADORA
Unas horas más tarde, en su habitación, Lorien estaba inquieta; se paseaba de aquí para allá.
Sus ojos miraban insistentes a la cinta roja sobre el tocador.
Damon extrañamente se había olvidado de llevarla y eso le daba muy mal presentimiento.
Parecía una tontería; al final, ese objeto le pertenecía.
Su madre, antes de morir, le dijo que por ningún motivo la podía perder, que era una reliquia de las mujeres de su familia.
Para ella parecía una cinta normal, pero la verdad es que cuand