81. LA CODICIA DEL TRONO
NARRADORA
—¡Lorien! ¿Están bien?
Damon entró hecho una furia a los aposentos de su hermana.
Tenía obligaciones que cumplir, su padre cada vez delegaba más asuntos en sus manos, pero al saber del incidente de Soren, lo dejó todo para venir a defenderlos.
—Sí, sí, estamos bien gracias a la princesa Sheira —Lorien fue sostenida en sus brazos y apretada contra el fuerte pecho.
—Maldit4 sea, esto no está funcionando —Damon resopló murmurando entre dientes—, les pondré una guardia.
—No, no