62. Fue un error.
~Narrador omnisciente~
Unos toques suaves en la puerta obligaron a Uriel a despabilarse entre las sábanas. Se removió con pereza, pasándose una mano por el rostro somnoliento mientras intentaba ubicar dónde estaba.
—¿Quién es? —preguntó tras soltar un bostezo.
—Servicio de limpieza —respondieron desde el pasillo.
Frunció el ceño y abrió los ojos al percatarse de que no se encontraba en su habitación, sino en un cuarto desconocido. Maldijo entre dientes y se incorporó con lentitud.
—Salgo en un