133. A cualquier precio.
~Narrador omnisciente~
William entró en su oficina y giró el seguro de la puerta. Caminó con calma hacia el escritorio y dejó los dos cafés sobre la madera, uno frente al otro.
—¿Por qué estoy aquí? —preguntó Sindy con voz temblorosa.
—Para hablar —respondió él, sentándose—. Usted tiene información que yo necesito.
—No diré nada. —La chica sacudió la cabeza, al borde del llanto—. Me quiero ir. Hablaré con mis padres sobre esto.
—Hágalo.
—¡Me trajeron a la fuerza! ¿Sabe que podría denunciarlo?