49. Tres reinas sexys.
~Ivette~
La casa de la madre de Jenna era mucho más cálida y acogedora que esa fría mansión que parecía más bien un castillo embrujado. Sentí un alivio al llegar, pues los nervios asustadizos que antes tenía se espantaron para ser reemplazados por una emoción genuina de experimentar cosas nuevas esta noche.
—¡Mami! —gritó el pequeño Alex, corriendo hacia nosotros como un potrillo antes de lanzarse a los brazos de Jenna—. ¡Llegaste!
Ella lo cargó y empezó a llenarlo de besotes en las mejillas,