26. Llegó la autoridad
~Rowan~
Conocía de sobra esa mirada de hiena y esa sonrisa de lobo astuto; Uriel solo activaba esos instintos cuando algo despertaba su interés. El bastardo ya había detectado una debilidad por donde colarse, pero no pensaba permitírselo.
—¿Por qué tan agresivo, primo? A mí también me da mucho gusto verte —soltó mostrando los dientes en una mueca burlona—. Solo me ponía al día con la tía Jenna y con tu... nueva novia.
Ivette se giró para verme e intercaló la mirada entre Margoth y yo con un ge