Dos días después.
La espera de obtener noticias de la primera exportación del té, que iba acompañado de droga, estaba a la expectativa de todos.
Éster estaba segura de lo que lograría, aunque sería muy emocionante recibir noticias que fue todo un éxito, alegraría a Heriberto como nunca y lo dejaría un poco descuidado celebrando su victoria, pensando en algo más para obtener, su avaricia y codicia lo tenían cegado.
—Señor, tenemos noticias —habló la mano derecha de Heriberto.
—Habla de una