El fin de semana pasó y un nuevo inicio de semana empezaba, Lucía seguía con sus clases en la universidad y la administración de los clubes; el primer lote estaba por salir y Heriberto estaba feliz, eso tenía a todos ocupados, en busca de documentos y pruebas que sirvieran para la captura.
Éster seguía con sus cambios, David observaba a su esposa comiendo helado, eso era nuevo en ella, pero no era para él sospechar algo de un antojo que hasta él, tenía de tanto estrés.
—Que ganas de ser esa