Capítulo 64— Entre informes y corazones latiendo
La tarde se volvió un remolino apenas pusieron un pie en el hospital.
Lili sostenía el bolso con las jeringas y el medicamento que debía inyectarle a Sofía , mientras ella caminaba a su lado, con una mano en la pancita ya redondeada de 24 semanas. La ecografía había dado todo bien. La única que sabe el sexo del bebé es la doctora Ángela pero había jurado no decir “ni mu…” .Liliana le había pedido ,rogado y jurado que no contaría a nadie pero la