CAPÍTULO 274— Donde Nace un Padre y una Madre
Las primeras horas estuvieron hechas de rezos compartidos, temores callados y una esperanza que nadie se atrevía a pronunciar en voz alta.
El tiempo parecía haberse detenido en ese pasillo donde las miradas se encontraban sin necesidad de palabras, donde cada segundo caía con un peso distinto, más profundo, más lento.
Ayden fue el primero en ir a verlos.
No porque quisiera adelantarse a nadie.
Ni por privilegio.
Fue simplemente porque alguien t