CAPÍTULO 212— El Abuelo Picarón
Fabián Castell entrecerró los ojos, dio una palmada leve y dijo:
—Isabel, mi vida… traé el anillo.
Milagros abrió mucho los ojos.
—¡Ya te lo traigo! Ese anillo es un tesoro familiar —susurró.
Isabel apareció desde el pasillo como si estuviera trayendo un tesoro real.
Una cajita rectangular de terciopelo azul, elegante, antigua… de esas que cuentan historias antes de abrirse.
Se la entregó a Ayden con una sonrisa suave.
—Tenelo, mi niño —dijo, acariciando s