Capítulo 186 — Antes del Contrato
Milagros llegó a su casa pasada la medianoche. Cerró la puerta despacio, sin prender la luz, como si el silencio fuera la única forma posible de entender lo que acababa de vivir. Vivía en la casa de sus padres, la de Montevideo, la que usaban cuando venían a la sucursal porque la principal seguía en Maldonado. Entre semana casi nunca estaban, y esa casa enorme a veces se le volvía demasiado grande para una sola respiración. Más de una vez pensó en mudarse a un