Capítulo — Entre la Niña y la Mujer
El reloj del hospital marcaba las nueve de la noche.
Las luces del pasillo se reflejaban en las paredes blancas y el murmullo de las enfermeras se mezclaba con el pitido intermitente de las máquinas en las habitaciones.
Ayden, recostado en la cama, no podía dormir.
El golpe en la cabeza le había dejado una leve punzada, pero lo que más le dolía era lo que había visto en los ojos de su madre: miedo, tristeza y decepción.
En la mesita seguía la tarjeta bla