Capítulo — El milagro de la luz
La oficina estaba en silencio. Solo se escuchaba el zumbido lejano de la ciudad tras los ventanales. Sofía, con Ayden en brazos, se sentó frente a la computadora mientras Adrián abría el correo electrónico que el laboratorio había enviado minutos antes. Ambos se miraron sin hablar: sabían que ese clic podría cambiarlo todo.
El documento se abrió. La primera línea los dejó helados.
"Estimados doctores Rojas y Castell, ante todo les pedimos nuestras más sincer