Por Gonzalo
Terminado el rito, nos quedamos abrazados, adoro tenerla en mis brazos.
-Compré unos juguetes…eróticos…quiero llevarte a mi departamento, para que los usemos juntos.
-Con el aspecto serio que tenés y sin embargo…
La miro riéndome, le guiño un ojo y ella se ruborizó.
Hicimos de todo, nos comimos y saboreamos como desquiciados y se terminó ruborizando.
Al cabo de un rato, ella revisó el celular de la mucama y tenía fotos nuestras en el parque, cuando lo estábamos haciendo al costado d