Verla allí, frente a todos lo hacía querer abalanzarse sobre ella y raptarla solo para él, al fin de cuentas había estado colado por la pelinegra desde que la vio, los gestos que la mujer hacía, la forma en como posicionaba la boca cuando estaba pensando que decir a continuación, como agarraba sus manos y como organizaba el mechón rebelde que se ponía en su frente cada que movía la cabeza en un gesto de nerviosismo.
No podía más que admirarla, ella no se imaginaba el gran fan que era el de el