Una cabellera rubia en un cuerpo menudo, delgado y muy bien vestido tironeaba de los cabellos a la otra mujer en el diminuto espacio.
Nicolae solo lograba captar los movimientos erráticos, curiosamente y para su sorpresa, no hubo palabras que soltara la recién llegada, solo lanzaba golpes con rabia a la cara de la otra, y aunque no quisiera admitirlo, era divertido.
Era como ver la lucha libre, no iba a negar que se veían graciosas, estaba en primera fila viendo el desmadre entre ambas, y aunqu