Aunque los hombres estuvieran enfermos en el hospital, su vida ni deberes se paralizarían, ella debía seguir haciéndole frente a todo, especialmente su propia empresa, antes de casarse había dejado un par de contratos pendientes de revisión y firmarlos por su parte, no se extrañaría que ya no estuvieran disponibles.
Este último mes había sido de perdidas, mientras antes lograba facturar un promedio de 80.000 dólares al mes, ahora sus ingresos se limitaban a los pasivos de la administración de a