— Si hijo mío, sin querer la vida nos juntó, y tú siendo el hijo que la vida me regalo, me trajiste el mejor regalo contigo, y no te hablo de Shell y los niños, no, te hablo de Mildred Potter o más bien Elizabeth Mogvilevich, mi hermana
Tuvo que sentarse era demasiada información para digerir, tuvo que tomar algo fuerte para poder, seguir sobrio, si, una contradicción completa
— Como dijo mi esposa somos un par de estúpidos, las teníamos en nuestras narices y no vimos la similitud, tú no tendrí