—¿Yo la estrella?
Preguntó Elizabeth con incredulidad
—Él no espera que aparezcas, ni siquiera se imagina que estás viva. Será una sorpresa inolvidable. Debemos aprovechar ese momento de descuido
Sentenció Nikolay
— Cada segundo es valioso y debes darnos algo de tiempo extra. Todavía no sabemos quién es el socio y qué tan peligroso puede ser.
—¿Estás cien por ciento seguro de que mi nena está con él?
—No lo estoy, pero debo jugármela. Mi informante es la clave y él escuchó todo: la princesa es