Los rayos de sol que entraron por la ventana lo despertaron, su espalda ardía y sentía los labios hinchados ¡no podía creer lo que paso entre su princesa y el! la noche anterior, fue algo tan sublime que jamás podra olvidarlo, era algo que había añorado y sin presionar llego a el, la satisfacción que sentia nadie se la quitaba, se levanto despacio para no despertarla, la miro un largo rato antes de dirigirse al baño, camino a la cocina, un día tan memorable debe cerrarse con broche de oro y el