Las primeras dos horas fueron del hospital.
No de Renata ni de Adriano ni de Elena específicamente. Del hospital: los protocolos, las revisiones, el peso y la talla que la enfermera anotó con la precisión de quien hace este trabajo todos los días y que, sin embargo, los dijo con la misma solemnidad de quien entiende que para las personas que escuchan no es rutina.
Tres kilos ciento cuarenta gramos. Cincuenta y un centímetros.
Renata lo anotó en el cuaderno de campo que había traído en la mochil