Elena salió del baño secando su cabello y con el cuerpo cubierto con una bata. Sus mejillas estaban sumamente rojas, sobre todo cuando recordaba lo que había hecho antes de entrar a bañar… al hombre que precisamente estaba sentado como si nada en su cama, revisando su celular despreocupadamente.
La imagen era difícil quitarla de su cabeza. Se había dejado ir por las hormonas. Su mano después de tocar su cuello había seguido hacia abajo, delineando los músculos del pecho duro, allí donde el cora