Brandon fue interrogado a primera hora de la mañana. Después de revisar cámaras, mensajes y su coartada, quedó demostrado que no tenía ninguna relación con el secuestro. Aun así, salió de la comisaría con los hombros tensos y la expresión sombría; sabía que el simple hecho de haber estado involucrado en la fiesta lo convertía en sospechoso para muchos.
Lorain, en cambio, no tuvo la misma suerte. Las inconsistencias en sus declaraciones y la presencia de su nombre en testimonios iniciales hicie