Lucien sonreía con una suficiencia apenas disimulada mientras avanzaban por el pasillo en dirección a la salida. No era una sonrisa abierta ni triunfal; era más bien esa curva leve en los labios que aparecía cuando sentía que, de algún modo, había logrado mantenerse en pie. Margaret caminaba a su lado en absoluto silencio. El único sonido que se podía percibir era el de sus pasos fuertes y decididos, ella ni siquiera respiraba fuerte para mostrar su presencia, solamente aumentaba la velocidad c