CAPÍTULO 140

Dos días después, Lucien estaba en el hospital, con Celeste acurrucada sobre su hombro. La enfermera, lo miró divertida al notar como él tenía los ojos aguados mientras consolaba a su pequeña por el pinchazo de las vacunas.

—Calma mi amor, no llores más, solo fue un pinchazo. —Lucien parpadeó rápido para no soltar una lagrima nostálgica, y la enfermera en medio de una risita burlona, le entregó una formula.

—Tranquilo señor, es normal la reacción de la pequeña ante las vacunas, es solo una bebé
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP