76. Nunca es tarde para el amor
Lupe estaba avergonzada y se sentía fuera de lugar y un poco ridícula, se dejó llevar por el momento y probarse a sí misma si aquello entre ella y Lorenzo era más que una atracción o química física, comprobando que así fuera inconveniente y hasta imposible por las diferencias entre ambos le hacía vibrar, pero a ¿qué costo? ahora había perturbado a su nieto por nada.
Alessandro corrió a su habitación y ella sin más fue tras él dejando a Lorenzo incómodo, el pequeño alboroto atrajo la atención de