68. Nunca se sabe
Una vez Lupe fue trasladada a la habitación todo pareció relajarse un poco, solo quedaba esperar a que en los próximos días se llevara a cabo el juicio y que tanto madre como hija se recuperaran de sus heridas, toda la atención estaba centrada en consentirlas por ello cuando finalmente le suministraron una pequeña libreta y un lápiz para que pudiera expresarse tuvo mucho que decir.
— Te amo hija pero por favor pregunta ¿cuándo podré comer?
Laura sonrió y luego se la mostró a Noah, — Vale mami