37. Un escándalo
Repitiendo la rutina del día anterior después del desayuno Noah debía partir a la oficina mientras Laura, su madre y el niño debían hacerlo al colegio, se subieron a los vehículos con total normalidad pero en cuanto traspasaron el punto de vigilancia que se encontraba en la entrada, comenzaron a ser seguidos sin darse cuenta.
Después de unos minutos de recorrido Alessandro advirtió, — Mamá creo que nos están siguiendo.
— No debe ser más que una coincidencia amor.
— La camioneta negra que está