Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 2
Riley despertó a la mañana siguiente con semen seco descascarillándose en su rostro, cuello y pecho. El sabor de Dominic y Caleb aún persistía fuertemente en su lengua, espeso y salado. Se quedó acostada en la cama durante un largo rato, mirando el techo, con el cuerpo adolorido y la mente en completo caos. Le dolía la mandíbula por lo rudamente que habían usado su boca la noche anterior. Su coño seguía mojado y palpitante, goteando un poco por lo excitada que había






