[ALYA]
La tarde cae sobre Milán mostrando una faceta distinta de su arquitectura. Las fachadas antiguas brillan; los tranvías pintan líneas naranjas sobre los adoquines; los balcones cargados de flores parecen postales.
Pero yo… yo no siento nada de eso.
Mi pecho está apretado. Mi respiración, corta. Y mi teléfono vibra por quinta vez en menos de diez minutos.
Notificaciones. Mensajes. Menciones. Artículos. Susurros del mundo que dejamos atrás.
Todos con la misma frase:
“Los herederos Morello y