Capítulo 10. Juego
—¡Emily! —grito, captando las miradas de todos.
La chica se queda boquiabierta al verme y juro por Dios que el gesto me parece lo más tierno que he visto nunca.
—¿Angelo? —balbucea acercándose a mí.
Su mirada se pasea por los alrededores, como si acabara de cometer un delito y tratara de cerciorarse de que nadie la ha visto.
—¿Qué haces aquí a esta hora? —pregunto con verdadero interés.
—Yo… —Pasa un mechón de su cabello por detrás de su oreja con nerviosismo y muerde su labio inferior.
No pue