Bradox se mantuvo estático, resistiéndose a ceder. Le costaba dar el paso porque no quería herir a Millie. Sabía, que castigarla era una cosa, y humillarla iba mucho más allá de lo que había planeado.
Sin embargo Caroline volvió a pegar los labios a los suyos, esperando que demostrara su autoridad, y él finalmente acabó devolviéndole el beso.
La angustia se apoderó de Millie.
¡Oh, no! ¡No, por Dios!
¡Él y esa zorra se estaban besando!
No, no...
Él no sería capaz de llegar tan lejos. Aquell