—¿Qué haces aquí, Bradox?
—Pues intentar hablar contigo, no tengo otra forma — entró sin previo aviso.
—Eso, tú entra, total...
—Me crucé con el portero en la entrada, así que sé que estás sola.
—¿Y si hubiera un hombre en mi cama? —pregunté dirigiéndome a la cocina.
—Pues lo sacaría de un empujón por la ventana —se apoyó sobre la encimera mientras yo terminaba de hacerme el café,bobviamente no le haría uno a él.
—¿Por la ventana? ¿Con qué derecho? Aunque tal vez sea yo quien te saque ti.