Por supuesto, y cosa que no dudaba, afuera nos estaba esperando un señor con un cartel y el nombre de Bradox, como en las películas.
—¡Vaya, mira! Tenemos chofer y todo, cómo se nota que eres un hombre importante, ¿No, señor banquero?
— Millie , no hagas que me arrepienta de haberte traído, nada más llegando al país —me dijo mientras nos acercábamos al coche.
El chofer en cuestión nos dio la bienvenida en nuestro idioma mientras cogía las maletas para guardarlas. Nos montamos con él en el coche