Los siguientes días no fueron nada tranquilos, entre que tenía que vigilar a Goro coqueteando con las mucamas, desvalijando la cocina como si fuera un muerto de hambre y aprovechando los lujos de la casa, me iba a volver loca. Por otra parte, el escándalo Antuan me tenía preocupada. Por lo que había escuchado a Ezequiel en una llamada con Elizabeth, no pintaba nada bien. Hasta el punto de que querían desligar mi imagen con la de él para no afectar el próximo proyecto. Intente toda la semana man