Eva leyó detenidamente los archivos que Alejandro Mendoza le había entregado, el contrato era muy claro, el Grupo Mendoza inyectaría una gran cantidad de dinero a S&M, con la única condición de que el CEO del Grupo Mendoza pudiese estar de primera mano en la dirección y toma de decisiones en el proyecto.
Luego de hablar brevemente con Sara, Eva procedió a firmar el documento, pero debía llevarlo también a Sara, ya que este requería del dueño y actual representante de la compañía.
Mientras tanto,