La seguridad con la que caminaba Alejandro, además de su aura autoritaria, permitía que Eva se sintiera cómoda, ¿Por qué razón? La desconocía, pero sí, tenía que admitir que, necesitaba un poco de esa seguridad que emanaba el caballero a su lado.
Varios ojos se posaron en la pareja, uno, porque no llevaban antifaz, dos, porque era evidente quienes eran e inmediatamente se hicieron objeto de cotilleos.
Alejandro por ser el eterno “playboy”, según la sociedad, y Eva, por ser la hija que los Monroy