Luego de ver cómo Alejandro Mendoza salió hecho una furia en el camino, Eva sin más pidió un taxi de aplicación, esperó y en pocos minutos ya estaba en el hospital donde Sara permanecía internada.
Mientras caminaba hacia la habitación, iba pensado en cómo decirle a su amiga que acababan de rescindirle el contrato, pero que no debía preocuparse, Alejandro había dicho que el contrato por el proyecto que había firmado con ella seguía en pie.
Con ello en mente, ella podría concentrarse en cuidarla y