Alejandro, al ver la escena, solo pudo volver a tomar a Eva en brazos y llevarla cargando a su casa. La chica que era su cita para estas vacaciones terminó molesta y se terminó marchando.
- ¡Oye…! Tu novia se enojó… Anda, ve con ella… yo estoy bien… - Dijo Eva evidentemente tratando de parecer consciente.
- Eva, número uno, no es mi novia, solo es una chica con la que salgo, número dos, ¿Cómo demonios crees que te voy a dejar aquí sola?, número tres, tu hermano no te puede ver así…
- Él está muy