Mundo de ficçãoIniciar sessãoValentina, veintiocho años (tres meses antes de morir):
—Valentina… ¿estás segura de que a ti te hace bien el verme diariamente? —cuestionó el hombre.
—¿Por qué lo pregunta, señor?
—Ante todo es por mi culpa que tú perdiste a tu prometido —explicó él—. Por más joyas que yo te regale o por más perdón que intente pedirte, nun