Mundo ficciónIniciar sesiónValentina, veintiocho años (tres meses antes de morir):
Aparte de la voz de su hermana, Valentina lograba escuchar el tictac del reloj que colgaba de la pared color mostaza. La casa siempre había sido silenciosa, pero después de la muerte de Lorenzo se volvió aún más quieta, con un ambiente fúnebre, pesado y gris.
—Es peligroso lo que estás haciendo —advirtió Rosa, se acodó sobre l