35. Exiliando a la ex
Karla Duarte
La notificación vibró en la esquina superior de mi celular justo cuando estaba terminando de organizar los pendientes del día.
Marisol.
"¿Hoy cenamos en casa? Hice lasaña y compré sidra de manzana. Podemos festejar tu nuevo trabajo y ponernos al día."
Sonreí, cruzando las piernas con calma, mientras el tacón de mi zapato golpeaba con suavidad el suelo.
Mi amiga era lo más dulce de este mundo, como una nube con voz bajita y alma de flor.
"Sidra no. Yo llevo un vino."
Casi de inmedia