Él frunce el ceño de inmediato, como si las palabras hubieran sonado mal en sus oídos.
—¿Cómo que qué?
—Fue ella quien me lo pidió. Ava. Ella está viva, Ethan.
El silencio entre ellos es inmediato, denso, como si el mundo hubiera contenido la respiración junto a ellos.
Ethan da un paso atrás, con la mirada fija en ella; su cuerpo parece completamente tenso.
—¿Qué clase de broma de mal gusto es esta?
Su voz sale más alta, incrédula. Sus ojos empiezan a brillar; no se sabe si de rabia, shock o de