XXIX. Tu me atacas, yo respondo
Lyall ingreso en aquella sala con la cara completamente sería cosa muy común en él.
Ahora bien, al notarlo por ende escudriñarlo de pies a cabeza pude darme cuenta de que al igual que nosotros aquel llevaba un atuendo no acorde con su personalidad por lo que puedo decir que aquí todos probablemente decidimos meramente complacer a Lombardi antes que retarle.
Podría ante todo llegar a decir que aquellas incluso eran un tanto parecidas a las prendas de vestir que llevaba Dominieck donde relu