XXVIII. Tú, mi fiel tormento
Cabizbaja allí permanecí, con un sinfín de inquietantes sensaciones que cruzaban por mi entereza sin piedad.
Algunas emociones ante todo son más fuertes que otras como lo es la rabia, la cual es capaz de relucir sobre todas las demás y por ella se tiende a ser de manera muy impulsiva cosa que sin dudas a la mayoría nos pasa, razón que por lo mismo termine azotando aquella puerta ante su persona.
Ahora bien, aunque para nada soy partidaria de la violencia Dominieck sin dudas estaba realizando