XLII. Baúl de recuerdos
Para aquel momento eran alrededor de las tres de la tarde hora que marcaba con fervor el reloj, al tiempo que el sol disponía con énfasis su posición la cual se encontraba fija sobre nosotros algo inclinado por el pasar de las horas marcando con fervor la humedad que por su acción se sentía en el aire.
— Tú y yo tenemos una conversación pendiente querida, pues esto finalmente se tendrá que aclarar.
En el rostro de Emma tras yo sujetarla de aquella manera se dibujó el miedo y la confusión, aq