XIX. Tío Martín simbolo de la obstentocidad y el caos culinario
Por alguna razón yo tras ser tomada por cual impulsó al encontrase mi mente inundada de aquellos recuerdos empecé a zarandearme tomada por la emoción evidente pues por cómo cual juego de niña alegre realice algunos saltos juguetones.
— La casa de las flores así la conocían los transeúntes, mis mejores y más preciados recuerdos los tengo con ellos y los abuelos precisamente en ese lugar, ellos le dieron sin dudas completo color a mí mundo.
Lina me observó pendiente y atenta a cada una de mis