LVI. Lobo de nube II
Dominieck continuaba siendo puntual en cada de una sus palabras, haciendo hincapié en aquellas las cuales creía prudente resaltar dando a entender por sobre todo que aquello era parte de una absoluta verdad.
— Los soldados con sus armas en mano miraban en dirección a los árboles esperando observar algún movimiento que les sirviera como punto de partida para poder disparar luego de haberlas cargado nuevamente, sin imaginar que el karma les vendría de otra manera y una particular.
… Mientras a